Tras una larga charla con una profesora he estado reflexionando sobre mi carrera, mi futura profesión.
Hace unos tres años alguien me preguntaría qué es Terapia Ocupacional y no hubiera sabido qué responderle, ni sabría si eso requería tener una carrera y qué campo abarcaba. Al llegar segundo de bachillerato tuve que elegir mi futuro, siempre había pensado en fisioterapia o ciencias del deporte, a la primera no me llegaba la nota (a menos que fuera una privada) y a la segunda no me veía en ese año con la suficiente condición física o nota, al igual que en la primera opción.
Un día viendo las noticias aparecía, entre otras, Terapia Ocupacional como una carrera muy demandada en el mundo laboral, me informé un poco y... ¡voilà! aquí estoy.
Es una carrera donde tienes que tener las cosas bien claras, tienes que hacer de la terapia ocupacional una forma de vida y no conformarte con lo que te muestran, sino mejorar o al menos intentarlo porque tiene muchas salidas, muchos métodos. Requiere tener personalidad, imaginación y tratar con los demás. El saber tratar a cada persona de forma individual como grupal, mejorarles su calidad de vida.
Entonces... ¿deberíamos conformarnos con lo que nos muestran?
Sinceramente mi respuesta es NO, hay que tener unas ideas claras para cuando alguien nos diga que algo está mal o que no les gusta saber defendernos, saber qué es lo que estamos pidiendo o queriendo conseguir.
A un no, no responderle con un "no se".
A un por qué, no responderle con un ''pues eso''.
A un no lo entiendo, responderle con una buena explicación.
A un no, responder con una buena defensa.
Y a un por qué, respoder con un porque.
Comenzamos con un "no se" pero poco a poco tenemos que ir adquiriendo esos conocimientos donde tirar para adelante, mejorarnos como personas y como defensores de lo que queremos.
Querer es poder, poder es creer.